Números de orden en el mostrador
Con el salón lleno, entre que se cobra y se arma el pote pasan varios minutos y los pedidos se mezclan. El cliente reclama, se rearma un pote y esa mercadería se pierde.
Cada venta lleva su número de orden impreso en el ticket. El mostrador arma por número y llama por número, así el pedido llega a su dueño sin confusiones incluso en el pico del fin de semana.


