Gestión
Cómo ZETEKPOINT IA ordena la gestión de un almacén o autoservicio
Un almacén o autoservicio vive de la rotación: cientos de artículos, márgenes chicos y una caja que no puede frenarse. La diferencia entre un negocio que gana y otro que apenas se sostiene casi nunca está en vender más, sino en saber qué se vende, a qué costo real y con qué margen. Eso es exactamente lo que ordena ZETEKPOINT IA desde el primer día.
Reposición sin quiebres ni capital dormido
El control de stock por producto registra cada ingreso y cada egreso, y te avisa cuando un artículo baja del mínimo que definiste. En lugar de enterarte de que falta la yerba cuando el cliente la pide, ves la alerta antes y la sumás al pedido del proveedor.
A eso se le suman los ajustes por rotura o vencimiento: cuando un producto se descarta, queda registrado. El historial de movimientos te muestra qué pasó con cada artículo, así el faltante deja de ser un misterio y podés distinguir entre lo que se vendió, lo que se rompió y lo que nunca llegó.
Precios actualizados sin perder el margen
Cuando el proveedor manda la lista nueva, la importás en PDF, Excel o CSV y la IA interpreta las columnas para actualizar los precios. Lo que antes era una tarde entera de tipeo pasa a resolverse en minutos, y —más importante— deja de haber productos vendiéndose al precio viejo, que es la fuga de margen más común del rubro.
Después podés actualizar de forma masiva por porcentaje, margen, categoría o proveedor. Si aumenta una marca entera, la movés completa sin tocar producto por producto.
La carga automática de compras cierra el círculo: subís la factura del proveedor en PDF y el sistema detecta el comprobante, el CUIT, los ítems, los costos y el IVA, e incluso da de alta proveedores nuevos. Con el costo real cargado, el margen que ves es el margen que tenés.
Un mostrador que no hace esperar
La balanza se lee directo, por peso o por precio, con códigos PLU para fiambres, verdulería y granel: no hay que calcular ni tipear importes. Sumado a la pantalla táctil y a la búsqueda por código de barras, la fila avanza.
En el cobro entran efectivo, tarjetas, transferencia, QR y MercadoPago Point —donde el importe viaja solo a la terminal y el número de operación queda en el comprobante— además de cuenta corriente para el cliente de siempre. Menos errores de tipeo, menos diferencias al cerrar.
Cuatro listas de precios para cuatro tipos de cliente
Podés manejar hasta cuatro listas con nombres propios: minorista, mayorista, especial y distribuidor. Así, el vecino que lleva una unidad y el que se lleva el bulto compran en el mismo mostrador, cada uno con su precio, sin descuentos improvisados que se comen la ganancia.
Facturación ARCA que no se detiene
Emitís Factura A, B y C con CAE, notas de crédito, remitos y presupuestos. Y si se corta internet o ARCA no responde, seguís vendiendo con facturación de contingencia CAEA y regularizás los comprobantes al reconectar. La caja no se frena por un problema de conexión.
Saber qué pasó, sin planillas
Con usuarios y permisos definís qué puede hacer cada cajero y cada operación queda trazada. Los reportes te dan ventas por día, ticket promedio, medios de pago y ganancia estimada; el cierre de caja llega detallado por medio de pago, así el arqueo de cada turno cuadra.
Y si no querés buscar el reporte, le preguntás al asistente de IA directamente —qué se vendió más esta semana, qué artículos están por debajo del mínimo, cuánto efectivo debería haber en caja— y responde con tus propios datos.
Todo esto queda instalado en tu PC con un único pago: sin abono mensual, sin límite de comprobantes y sin depender de una conexión para poder vender.